Espectáculo de teatro para niños de 5 à 105 años.

Entrad de nuevo en el bosque de los cuentos, en compañía de Caperucita roja… y del lobo, inevitablemente.
Blanco, rojo, negro…
En música, en gesto, en lengua de signos, en español y francés… Un idioma universal del cuerpo y de la voz para abordar el aprendizaje de la libertad, el peligro de un encuentro, la picardía del más pequeño para salvarse del Gran malo.
Todo está ahí, todo, la niña querida por su madre y adorada por su abuela, el pan, la manteca, el bosque, el lobo
Todo está ahí… pero de otra forma. Aquí la astucia gana al miedo.
Todo está ahí, prometido : tanto las manos peludas, como los ojos, las orejas … ¡ y los dientes tan grandes ! … Es para embaucarte mejor…
Porque…

« Todo el mundo tiene que pasar por el bosque.

Todo el mundo…

Es así. »

Voz y en lengua de signos

Las lenguas de signos son de una riqueza asombrosa en imágenes y un tesoro inagotable para la expresión corporal.

Unos espectadores nos decían ver en el espectáculo, como travellings o primeros planos. Este aspecto cinematográfico, propio de las lenguas de signos, es fascinante : la escena puede ser contada vista como de lejos, vista de cerca, representar desplazamientos… etc. Aplicar esta lengua a un cuento es puramente mágico.

 
  • Photo : F. Desmesure

Pero, evidentemente no íbamos a servirnos de la lengua de signos sin hacer un espectáculo enteramente accesible. Así que todos los personajes hablan con las manos, con la voz, con el cuerpo. Hablan así. Una lengua corporal común comprensible por todos de manera intuitiva, sensorial, y que permite al espectador una gran parte de imaginación.

 

Unas palabras de la autora : 

Prólogo útil para padres e hijos que escuchan juntos el cuento de « Caperucita Roja » y a los que a su vez, les gustaría poder contarlo un día

¿ Quién no ha escuchado un cuento, antes de dormirse, o en un día de lluvia gris, o sentados en círculo bajo una noche estrellada ?.Todos tenemos un recuerdo, una huella.

Un atardecer, alrededor del fuego, estábamos ahí un grupillo de los que nos hemos vuelto « mayores ». Hablamos del dia dia, de los bosques de alrededor, de nuestras profesiones, de hijos, de esto, de aquello, y sin saber cómo ni porqué evocamos, cada uno, nuestro « Caperucita Roja », el que cada uno de nosotros lleva dentro.
Cada cual tenía el suyo, bien escondido entre la almohada y el miedo. Con detalles y sensaciones que podían contradecirse o al contrario, certificar que a Caperucita, todo el mundo la había encontrado en su camino, a ella y no a otra.
Hablamos largamente sobre ello, sobre las ganas de contar una y otra vez Caperucita Roja, cuando un hormigueo en las manos, piernas y lengua, nos impulsó a pensar ¿y por qué no contarlo de nuevo ?
Pero todo el mundo conoce esta historia.
Cierto. Pero lo apasionante es que sigue viajando de un niño a otro, de un bosque a un pueblo, de una abuela a sus nietos y de lobos a leñadores. Por el placer de tener miedo y de irnos de paseo por nuestros bosques secretos.
Mañana, u otro dia, vosotros también escribireis probablemente vuestro « Caperucita Roja »
Geneviève Rando.

Aforo ideal de espectadores : 60/ 80.  Duración : 45 mn

Intérpretes : Irene Dafonte, actriz, Marc Closier, músico.

Regidor : Nathalie Marcoux ou Emmanuelle Sage.

Escritura : Geneviève Rando

DireccIón : Nathalie Marcoux

Escenografía y vestuario : Emmanuelle Sage-Lenoir

Composición musical : Marc Closier